viernes, 15 de junio de 2012

Diosa Canales Desnuda : Junio 2012


IMAGENES DE DIOSA CANALES


Con sensualidad ella despierta el morbo, sin el menor pudor. Le gusta. Eso la hizo millonaria en cuatro años de shows. Dioshaily Rosfer Canales Gil, mejor conocida como Diosa Canales, inició su vida sexual a los 15 años y aprendió a sacarle jugo a su cuerpo, para convertirse en la Bomba Sexy del país.
Desde que saltó a la palestra nacional en el 2008 con su ropa ligera, contorneados movimientos, desnudos y poca discreción para expresarse, acaparó los centimetrajes de prensa. Era un fenómeno que se atrevía a hablar con desparpajo de lo que a otros les incomoda: sexo.
La mujer que de niña, cuando estaba en la escuela, le cayó a pedradas a un joven que le quiso robar un beso, hoy día protagoniza shows en los que tocarle una nalga, sus voluptuosos senos o quitarle el bikini con los dientes no es tan difícil.


“Soy el viagra de los hombres”, confiesa sin ruborizarse. "Soy toda una Diosa". Así se vende y lo logra, porque a sus manejadores les revientan los teléfonos pidiendo citas con la diva.

No falta hasta el imberbe que se ha atrevido a decir: “Tengo un Aveo y cinco palos (cinco mil BsF) para estar con ella”. Pero también llaman empresarios, multimillonarios, que preguntan: “¿Cuánto vale Diosa? Tengo disponible 200 mil”.
“Pero Diosa no está en venta. Ella nunca se ha acostado con alguien a cambio de dinero. A esa gente que llama haciendo esas ofertas tenemos que explicarles que ella es una artista”, dice uno de sus manejadores.
Los detalles que a simple vista parecen retorcidos en la vida privada de Diosa Canales, nunca pasan desapercibidos, como la relación con su papá, Efrain Canales Tirado, conocido como Junior, a quien fotografió orinando en la calle y subió la foto en su cuenta twitter @canalesdiosa.


Nacida de una pareja de muchachos, Blanca Rosa Gil y Junior, unos adolescentes cuando la concibieron, a Diosa le tocó vivir una infancia repleta de escasez.

“Conocí a su mamá (Blanca) en San José Guanipa, en el liceo Jesús López Castro, donde estudié mi secundaria”, recuerda Junior, quien es hijo de padres cristianos evangélicos, y tiene un hermano músico de alabanzas a Jesús.
“También soy cristiano. Ella es católica. Esta situación con Diosa como bomba sexy me ha traído muchos inconvenientes con mi familia. Creo que el trabajo de ella y el mío no afectará la vida eterna prometida. Jesús es el cristal que nos arregla y perfecciona”, dice Junior, recordando las enseñanzas que recibió de niño.
Los padres de Diosa se casaron a los 20 años, ambos sin trabajo. “No teníamos dónde vivir. Fue una locura. Los suegros nos ayudaron. Me puse a vender cambures. Es un error casarse joven”, cuenta.


Aún así, con las dudas de un matrimonio golpeado por la falta de dinero procrearon a dos niñas: Dioshaily, la mayor, la primogénita, y Blanca.


El nombre Dioshaily se lo colocaría su madre inspirada en una amiga suya, muy querida, aunado a su fe hacia el Altísimo. 
Aunque solo quería llamarla Diosa, sin adornos, su cuñada intervino y la asesoró porque sería controversial.

Lejos estaban su madre y tía de saber que, con el nombre que arreglaban una y otra vez, se adelantaban en el tiempo artístico de la actual Bomba Sexy del país.
“Yo le iba a poner Petra Ramona porque así se llamaba mi abuela. Si fuera por mí, se llamaría Petra”, resume Junior.
Diosa vería unidos a sus padres, solo tres años: se divorciaron muy pronto.
La música y el mundo artístico incitaban a Junior a sumarse a sus filas y se mudó a Maracay, mientras Blanca pintaba cuadros y hacía manualidades para vender, acompañada de sus dos pequeñas hijas, todas cobijadas por Rosa, la abuela materna de la artista.
En medio de ese torbellino de decisiones y desorganización familiar vivió la hoy diva sus primeros años de existencia, los que marcarían luego su andar.
“Nació en El Tigre, estado Anzoátegui, el 11 de enero de 1987. Desde pequeña mostró tendencia hacia lo artístico. Con solo 14 años hace su primer trabajo de bailarina en la orquesta Los Celestiales, en el oriente del país, la cual es dirigida por su papá, Junior”, dice su biografía oficial.
“Los Celestiales” era una agrupación de música variada, cuyo repertorio amoldaban a petición del cliente.
“Un árabe quería que le tocáramos la canción de Shakira ‘ Ojos Asi’. Y pedía que una bailarina hiciera la coreografía. Las muchachas de la orquesta no lo hacían bien. La abuela de Diosa, al verme tan mortificado, me dijo que viera a la niña, quien en la casa bailaba una y otra vez esa canción con gracia. Ella me acompañó y causó sensación”, cuenta Junior.
El contacto con el público ese día, marcó a Diosa. Los aplausos la embelesaron a los 14 años, justo cuando su sensualidad comenzaba a sentirse en el liceo. Era la joven bonita cuya mirada despertaba la fila de adolescentes que pretendían iniciar el primer noviazgo de la Canales.
“Mi primera vez fue con mi primer noviecito. Y lo sentí divino, mágico”, dijo a PANORAMA en una entrevista.

Apenas tenía 15 años cuando ocurrió ese encuentro, que confesó a su mamá, 
La pérdida de la virginidad de la muchacha desconcertó a Blanca, quien sin saber qué hacer llamó a Junior para que la ayudara a intervenir en el asunto. Y la diva recibió de sus padres su primer consejo sexual: “No vamos a buscar culpables. No es prudente que salgas embarazada, para que no te pase lo mismo que a nosotros. Cuando tengas un novio, y te vayas a acostar con él, tráelo a la casa”, recuerdan.


Y así empezó el desfile de rostros. Hasta que llegó un mozo de 27 años, cuando ella apenas cumplía los 16. “Es muy viejo para ti”, le dijeron sus padres. Desde entonces, la preferencia de la artista serían las relaciones con los hombres mayores.
Más adelante, ya famosa, diría sobre la virginidad: “No debería existir. Hay que perderla, entre más temprano, mejor”.

A los 16 años Diosa quería bailar en la orquesta de su papá, a quien le suplicó integrarla. Los músicos de entonces recuerdan que la adolescente era la primera en cobrarle a Junior al bajarse del escenario, donde su quiebre de caderas la hizo ser el alma del grupo.
“Él estaba pendiente de ella, aunque la dejaba ser libre. Es que Junior es como el eterno muchacho, mujeriego, desordenado, que le gusta la vida de artista. Por eso pegaba con Diosa, porque a ella también le gustaba lo mismo. La gente puede ver esa relación como retorcida, pero no es así. Es que ellos más que padre e hija, son como amigos. Ella no le tiene a Junior ese respeto de padre porque no se crió con él”, dice un amigo suyo, que prefirió mantenerse bajo el anonimato.

Al cumplir los 18 años ya no le contaba a nadie los detalles de sus amoríos. La familia simplemente se acostumbró a dejarla ser un alma libre, que ya no podían atar.

Las ganas de triunfar impulsarían luego a la diva a buscar más de lo que ya tenía: la fama en El Tigre como bailarina, y una planilla de inscripción en la Oficina de Planificación del Sector Universitario (Opsu) donde esperaba ingresar con un promedio de bachiller de 12, 756 puntos en la Universidad Central de Venezuela.

“La aconsejé que se fuera a Caracas, pero ella no tenía dinero. Le pedí a mis familiares que viven allá alojo temporal para Diosa. Pero ninguno quiso. Le tenían miedo. Era muy bella para tenerla en casa con sus maridos”, cuenta Junior y se ríe.
Así debió pagarle 15 días de hotel en la capital del país, el más económico, donde la sábana para dormir podía verse a trasluz. Junior dejaba allí “sus tres lochas” ahorradas para garantizarle estadía a su hija. En la soledad de ese cuarto sombrío, maloliente, curtido, Diosa se reponía al escándalo de unas fotos privadas, que se había tomado desnuda, y le habían robado para publicarlas en la red.
La familia paterna y materna estaban dolidas. Culpaban una y otra vez a Junior por todo. Aunque él se excusa y dice: “Si fueron ellos mismos quienes me llamaron para que la llevara a bailar la primera vez que lo hizo en su vida. Ahora se quejan de lo que se formó”.
La coquetería con la cual Diosa llevó su hoja de vida a Radio Caracas Televisión, aunado a su estampa, permitieron que la llamaran “de inmediato”.
Ella contaría en una entrevista: “En ese mismo momento me ofrecieron grabar un unitario (...). Fui la chica de los retos en Ají Picante, participé en la novela Amantes como extra, también en Por todo lo alto. Fui provocadora en Loco Video Loco. Luego llevé los papeles a Venevisión y allí me cambio la vida. Me uní al elenco de Cásate y Verás y participé en el programa Bailando con los Gorditos”.
Paralelo a ello, ofrecía declaraciones a los medios a su estilo, ocupando poco a poco los primeros centimetrajes de prensa por sus controversiales palabras: “Lo hice con un chamo en la punta de un yate, delante de un gentío”, dijo en una entrevista a PANORAMA.
Y así empezó el desfile de titulares con su nombre: “Iré desnuda al Miss Venezuela”. “Regalaré una cena sin ropa al próximo presidente”. “Soy una puta dura”. “Acepto que Ismael Cala (de CNN) me entreviste, si se desnuda conmigo”. “Cuando me case, en el altar me tienen que hacer el amor”.
Y aguantando el chaparrón sigue Junior, tratando que sus parientes cristianos no vean las entrevistas para evitar sermones. “Ella es muy volátil. Cuando se siente acorralada suelta lo primero que tiene en la cabeza para defenderse. Eso le ha traído muchas críticas. Creo que me metió en este embrollo de ser su mánager por agradecimiento conmigo. Hasta ahora, he salido ileso”, reflexiona Junior.
La Canales era de bajo perfil en la televisión nacional hasta que, en un portal electrónico emprendieron el concurso de la Bomba Sexy de Venezuela. Para ser más precisos el 8 de junio de 2011.


Ese día pasó de cuatro mil seguidores en twitter a casi 40 mil. Debía medirse con 11 candidatas, entre las que destacaban Maribel Zambrano, Jimena Araya (Rosita) y Sandra Martínez, entre otras. Y Diosa anunció que si ganaba haría un desnudo en la red. Ganó el concurso y por supuesto cumplió su palabra. Saturó la red, le permitió ser el tópico más comentado en twitter, y hasta se ganó un bloqueo de la empresa Twitcam porque otras usuarias denunciaron su acción. Su travesura acaparó los titulares de prensa nacional y desde entonces fue catalogada como la Bomba Sexy de Venezuela.

Para bien o para mal, todos hablan de ella, asidua visitante del Trading Topic del twitter: “Campaña antizorras #NoMasDiosa”, escribió @candelachepa. “Admiro lo deshinibida que pueda llegar a ser”, replica su fans @KharelysCA.

El título conquistado le vale ahora apretadas agendas por cumplir, cuyas presentaciones se cotizan en más de 35 mil BsF. 
También vive en medio del ajetreo de la línea de taxis de la cual es dueña en El Tigre, su tienda de ropa, la línea telefónica por suscripción, y el nuevo novio (el pelotero Kelvim Escobar, mayor que ella 14 años, con quien ya suma cuatro meses de amores y la meta es superar los ocho conviviendo juntos).

Pero no todo es un show en la vida de Diosa, batalla ahora con la gastritis por comer a deshoras y los dolores de cabeza que ello trae. “Soy súper dura. Me puedo estar muriendo por dentro, pero nunca me muestro ante el público de esa manera. Muchas veces me ha tocado salir a la tarima con los ojos hinchados de llorar…, y simplemente, doy lo mejor de mí”, cuenta la diva de los sueños de más de un hombre en el país. 



**



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...